ORAR DE MADRUGADA

Por Siervo de Dios: J.Eduardo Sandoval

 

Orar de madrugada es poderoso, el mismo Señor Jesús se levantaba de madrugada a orar; La oración es el hilo que mantiene la conexión con Dios, provoca cambios a nuestra vida, aumenta nuestra fe, anula las tinieblas y bendicion sobre tu familia, desata milagros, autoridad en ti. El enemigo le teme a la oración, por ello duermete temprano y ora de mañana. Los enemigos atacan en ese momento, mas siempre venceras. Judas le entregó al Señor Jesús, en su lugar de oración.

'También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar" Lucas 18: 1.

Genesis 22: 3  era un habito de Abran era orar muy temprano, el hombre de la fe, nuestro padre segun Galatas, 3: 9.

 Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre.

Y llegados a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Tenían también a Juan de ayudante.
Y habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, hallaron a cierto mago, falso profeta, judío, llamado Barjesús, que estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón prudente. Este, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de Dios.
Pero les resistía Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul.
Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, dijo: !!Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor?
Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano. Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señor. Hechos 13: 4-12

Hechos 8: 9-24

 Josué se levantó de mañana, y él y todos los hijos de Israel partieron de Sitim y vinieron hasta el Jordán, y reposaron allí antes de pasarlo. Josue 3: 1